viernes, 18 de marzo de 2011

La educación en la época colonial

La finalidad de la educación indígena era instruirlos en la fe católica. Se impartía en el idioma nativo, era dada por los frailes criollos y sus ayudantes indígenas.  Se promovía el establecimiento de escuelas de castellano, sin embargo los indios se oponían a la obligación de financiar la escuela con los fondos comunales y se resistían a enviar a sus hijos para aprender una lengua que consideraban extraña y difícil. Aunque no había un entusiasmo por parte de los indios, se contaba con 286 escuelas en 76 pueblos, algunas de estas escuelas enseñaban a leer y a escribir, además de la doctrina cristiana.  
El arzobispo Lorenzana ordenó la enseñanza del español sino que propuso desterrar los idiomas indígenas.  Debido a la expulsión de casi 500 jesuitas, se cerraron varios colegios en 21 ciudades. 
Además de lo que se impartía en 4 ciudades se ofrecían cursos avanzados al nivel universitario.  Muchos jóvenes jesuitas querían reforzar los estudios de historia y de las culturas prehispánicas y promover el método experimental en las ciencias.  Esto se aprobó y se llevo a cabo en forma de academias. 

Desde el siglo XVI en las ciudades novohispanas, se enseño a leer, escribir, etc. Había 34 sitios designados para escuelas particulares, los niños asistían gratuitamente a estas. Después de esto una terrible hambruna y peste azoto el altiplano y causo miles de muertes y el traslado de muchas familias a la ciudad. Esto dio paso a que muchos jóvenes estuvieran de vagabundos, y el ayuntamiento ordeno que se establecieran escuelas gratuitas de doctrina cristiana y de lectura.  Este fue un gran cambio en la estructura educativa del país.  El poder civil ejercía supervisión sobre la educación y hacia cumplirlas ordenanzas de los maestros particulares. 
La enseñanza que recibían las niñas era rudimentaria (la doctrina cristiana, labores de costura, lectura y muy pocas veces la escritura).
Respecto a las prácticas pedagógicas de la época prescríbian que se enseñara primero a leer y que no sólo después de adquirida esta capacidad se instruyera en la escritura y la aritmética.  Los maestros de México se interesaban en las innovaciones pedagógicas introducidas por el español Francisco Xavier Santiago Palomares, el le daba menos importancia al deletreo y recomendaba pronunciar sílabas sin deletrear ni nombrar las letras.  Tuvo una influencia muy notable respecto a la escritura.

 En la escuela de cirugía se propuso que se practicaran disecciones del cuerpo humano, el rey reviso este proyecto y ordeno establecer una academia de anatomía y nombró a dos peninsulares como cirujano y director. La enseñanza impartida en esta escuela era más avanzada que la instrucción médica ofrecida en la Universidad.

 Se aprobó la apertura de una academia de pintura con 300 alumnos.  Carlos III expidió la real cédula para estableces estudios de pintura, escultura y arquitectura en la Academia de Bellas Artes de San Carlos.  Muchos profesores españoles reemplazaron a los mexicanos, los cuales fueron empleados como ayudantes. 
Esta academia promovió el estilo neoclásico frente al barroco novohispano que estaba en auge. En la década de los noventa la calidad de la enseñanza mejoró notablemente con la llegada de España de Manuel de Tolsá y Rafael Ximeno y Planes, como directores de arquitectura y pintura. Gracias a esto el número de alumnos aumento, la mayoría en dibujo y matemáticas. 

Un joven recién llegado a México propuso establecer una cátedra de botánica y un jardín con la idea de remediar “ la falta de conocimientos botánicos en este Reino”. Para el funcionamiento del jardín llegaron durante febrero unas instrucciones que indicaban que el método que se debía seguir para la clasificación de las plantas debía ser el sistema sueco Carlos Linneo. Se usaría nomenclatura binaria de Linneo. En agosto finalmente se decidió administrar a los botánicos el juramento como catedráticos.
En cuanto a la minería  se abrió en 1792. El plan de estudios era de cuatro años de clases y dos de práctica en las minas. En 1795 el Francés  Andrés del Río comenzó el curso de mineralogía y preparó el   texto Elementos de Orictognosia sobre los fósiles y minerales.  Este se convirtió en el centro académico mas importante en la Nueva España para la enseñanza científica.

martes, 15 de marzo de 2011

¿Cual era el trato para con las mujeres en la educación prehispánica?
Eran dedicados a los dioses a los cuarenta días después de haber nacido. Se devolvían a sus familias hasta la edad de ocho años y después de ese tiempo regresaban  al templo para convertirse en sacerdotisas, se ofrecían a los dioses y tenían que conservar su  cuerpo y su alama.
¿Cuál era la responsabilidad de los padres en la educación con sus hijos?
Desarrollar el sentido de obligación  y responsabilidad, impartían la educación domestica, el culto a los dioses y a la constitución de la familia.
¿Qué es el sistema fonético latino?
Lenguaje y escritura que se utilizaron  los indígenas para transcribir al papel su historia y sus tradiciones en español o en su propia lengua.
¿Cuál era el trato hacia los niños?
De acuerdo a su origen eran enviados a las escuelas, el calmecac para los nobles, el tepochcalli para los plebeyos,  el ichpuchcalli para las doncellas y el cuicacalli para los que practicaran danza y cantos divinos.
¿Cómo era la educación en el calmecac y cuál era su finalidad?
Era destinada a la nobleza a un que no de forma exclusivala finalidad preparar a los hijos de reyes y a los sacerdotes para formar rostros sabios.
¿Cómo era la educación en el tepochcalli y cual era su finalidad?
La casa de los jóvenes, iban todos los plebeyos eran numerosos existían 10 o 15 barrios la finalidad era prepararlos para la guerra y la caza.
Cuando el niño es de cuna lo hacen pertenecer al templo y lo ofrecen, el padre o la madre deciden a que escuela lo harán pertenecer.
Los nahuas hacían penitencia desde muy temprana edad, hasta las tareas de mayor dificultad física y espiritual. Principalmente los nobles entraban al calmecac  y no por ser hijos de los nobles obtenían los mismos privilegios que los padres, tenían que ganarse el lugar por merito propio.
El tepochcalli, también eran enseñadas las mismas costumbres y doctrina que los sacerdotes de los templos tenían.
Su método de enseñanza era muy disciplinario  los jóvenes eran castigados desde el aula hasta su mala conducta social. Enterraban junto al fogón el ombligo de las mujeres y esa era la señal de que eran caseras.

DISCURSO A LAS MUJERES DEDICADAS A LOS TEMPLOS. ALVA IXTLIXOCHITL.
Supersticioso culto a los demonios, a las mujeres las ofrecían a los cuarenta días después de haber nacido, las ofrecían en nombre de los ídolos, a quienes las presentaban haciendo una oración. Concluido el ofrecimiento y deprecación se devolvían a sus padres para que lo criasen hasta la edad de ocho años, después de esta edad entraban en claustro, les inculcaban la virginidad y la pureza del alma para estar cerca de dios, guardando  a todas las doncellas en el templo especialmente para ellas.

TEXTO DE LOPÉZ AUSTIN.

Es difícil imaginar que las culturas no transmitieran sus conocimientos y formaran las convivencias de su población infantil y juvenil por medio de la escuela que eran especies de templos, instituciones de carácter religioso que concentraban a los niños y jóvenes para el servicio.
El culto a los dioses era ligado al trabajo en el que se instruía al individuo con discursos elaborando a partir del nacimiento y hasta el momento en el que el cadáver era desprendido de las joyas. Son varias las clases de escuelas que se mencionan en la lectura.
El calmécac lugar de la hilera de cosas, era destinado a la nobleza  a un qué no de forma exclusiva, había siete calmécac en toda la ciudad.
El tepochcalli, casa de los jóvenes, era la escuela en la que iban casi todos los plebeyos, eran numerosos pues se dice que existían unos diez o quince en cada barrio.
El ichpuchcalli casa de las doncellas, era la escuela femenina, es posible que las doncellas eran dedicadas a varios dioses.
El cuicacalli, casa de canto, iban los alumnos diariamente desde su escuela a recibir instrucciones de canto, de danza y formas muy elevadas de culto religioso. Así mismo la transmisión de conocimientos de todo lo histórico.